Buscando a Wondla y la verdadera Realidad Aumentada...
Aprovechando que hoy es #librorecomendado en Twitter, comento con un poco más de detalle sobre un libro que me tiene atrapado:
"The Search for Wondla" de Tony DiTerlizzi (creador de las "Crónicas de Spiderwick"), es la historia de "Eva Nine", una niña criada por un robot llamado "Muthr" (Multi Utility Task Help Robot: el juego de palabras está en pronunciarlo) que al salir a la superficie luego de vivir doce años en un refugio, descubre que no está en el planeta tierra sino en Orbona, un planeta lleno de seres y plantas muy distintos a los humanos.
El punto es que compré este libro con el gancho de ver como funcionaba la "experiencia extendida" que ofrecía a través de 3 "markers" de Realidad Aumentada que interactuaban con el sitio oficial. Pero me he llevado una sopresa:
Estoy por terminarlo y ni siquiera he probado los "markers".
Y es que una buena historia y un buen relato crean una "Realidad Aumentada" más poderosa que cualquier tecnología: La realidad aumentada de tu imaginación.
Un buen libro te acerca a sus personajes: llegás a sentirlos como viejos amigos; adelantás lo que van a hacer, pensar o decir e incluso sus rostros te comienzan a ser familiares; y en lugar de esa impresionante animación de 3D que se despliega en una pantalla disfrutás como todo un mundo (con tu propia versión... tu propio color) se despliega dentro de tu mente.
Hay dos libros que me han hecho pensar y encontrarme a mi mismo en este enfrentamiento entre mi propia humanidad y mi amor por la tecnología: uno advierte sobre los peligros de perder nuestra individualidad (You Are not a Gadget, de Jaron Lanier) y otro alaba y exalta la tecnología (¡El Technium!) al punto de convertirla casi en un ente autónomo con fuerza, sentido y evolución propia (What Technology Wants, de Kevin Kelly).
Hemos "aumentado nuestra realidad" por milenios a través de nuestra imaginación, pero corremos y nos emocionamos por aumentarla con la ayuda del código de unos y ceros. ¿Donde terminamos nosotros y donde nos perdemos en bits? O quizá: ¿Dónde no alcanzamos nosotros y nos continuamos en bits?
Todo eso me cruza por la mente, y como me pasa cada vez que me toca dar una charla en el momento que le doy vuelta a estas cosas, el jueves la gente que asista a Morphongénesis en la Veritas tendrá que aguantarme parlotear este asunto.
Y bueno, después de todo no es algo extraño, así conectamos ideas. Lo dice Steven Johnson en Where Good Ideas Come From, mí último #librorecomendado de este post.
Que descansen. Yo tengo un libro que terminar.
