El efecto placebo de los botones que no funcionan...
Lo presionemos o no, las puertas se cerrarán en algún momento, pero (sobre todo cuando llevamos prisa) ese pequeño acto de presionar nos brinda una sensación de control y satisfacción.
Lo mismo sucede cuando tratamos de "apurar" a un elevador que ya fue llamado (aunque lo sabemos por la luz activada).
También son botones placebo la mayoría de los colocados para los semáforos de peatones. O aquellos botones que "presionamos" cuando (por solicitud de un cliente exigente) un editor, diseñador, o ingeniero de sonido finge realizar un cambio que el cliente escucha... aunque no exista.
El completo e interesante artículo sobre el tema, en este link.


